Diana Gómez inversionista ángel

Una inversionista ángel que cree en el emprendimiento de alto impacto

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Hablamos con Diana Gómez, una destacada empresaria e inversionista ángel, quien además de liderar Memo SAS ha realizado más de 15 inversiones en startups de diferentes rubros. Diana, conoció el modelo Endeavor trabajando para la organización en Nueva York y desde entonces, es embajadora del emprendimiento de alto impacto en Colombia. Una misión que la llevó a liderar la llegada de este modelo de selección de emprendedores de alto impacto al país. Actualmente es parte de la junta directiva de Endeavor Colombia.

En esta conversación conocimos de su historia como inversionista ángel, el emprendimiento femenino, los retos y oportunidades de las mujeres en la inversión y de su trayectoria como una pionera de la inversión ángel en el país.

Cómo empezó su historia como inversionista ángel

Me voy a echar para atrás bastante tiempo, cuando tenía unos 24 o 25 años estaba empezando la industria de la de las camaroneras en Córdoba, allí invertí, para mí era un monto significativo en ese momento y yo quise destinar una parte de mis ahorros porque ya había trabajado años antes. Esa fue mi primera inversión.

Fue en el año 83 aproximadamente y para el 88 o 90 fue que empezó a generar utilidades, y generó utilidades mensuales durante 15 años, nunca calculé el retorno de inversión pero tuvo que haber sido muy alto porque fueron utilidades grandes.

Invertir en sectores en los que no tenemos un gran conocimiento

Luego invertí en una compañía de biotecnología, yo no sabía nada del tema, pero lo que sí sabía es que esta compañía estaba haciendo unos trabajos muy novedosos, en descubrimiento de vacunas y empezaba a recibir apoyo del Departamento de Defensa de Estados Unidos porque estaban trabajando en una vacuna para la viruela y, luego de 11 de Septiembre, estaban desarrollando una vacuna para el ántrax, entonces invertí.

Luego la compañía levantó una ronda y a los 3 años fue adquirida por una compañía pública y esos $5.000 dólares se han convertido en un momento dado en hasta $400.000 dólares, porque esa compañía era publica, entonces yo ya tenía como valorar las acciones. No he querido a pesar de que me preguntan por qué no las vendo, hoy en día valen como $200.000 y si las vendiera sería para invertir en otras startups.

Conocer el modelo Endeavor y enamorarse del high impact movement

Fue en el 2005 cuando comencé a trabajar para Endeavor como la COO en Nueva York, en ese momento empecé a conocer miles de compañías que estaban haciendo cosas fabulosas e interesantísimas y en ese momento arranqué a invertir con base en los conocimientos que yo estaba adquiriendo. Yo iba obligatoriamente a todos los International Selection Panel (ISP) de Endeavor y me sentía en el centro de la creación de Empresas y de crecimiento de los proyectos más interesantes del mundo. Ahí empecé a invertir en una forma más seria.

¿Por qué ser inversionista ángel en Colombia?

Para mí la inversión ángel la hago como un hobby, es una plata discrecional que si llego a perder no afecta en nada mi vida. Pero la real motivación de invertir ha sido apoyar al emprendimiento en Colombia. Invertir sabiendo que hoy en día hay mucho más capital, pero en el 2005 cuando yo arranqué éramos «cuatro gatos» los que invertimos en emprendimiento como inversionistas. Adicionalmente, otra gran motivación es llegar a tener algún exit, poder seleccionar compañías interesantes y tener un retorno interesante.

Alrededor de 15 inversiones y contando…

Tengo un portafolio hoy en día de 15 inversiones, tal vez más, porque algunas inversiones han sido en fondos en los que la plata se va a varias compañías. Son inversiones a las cuales les dedicó no más de un 10% de mi tiempo pero es algo que me genera mucha curiosidad y mucha pasión.

Uno se sorprende mucho con los resultados porque hay emprendimientos en los que uno cree que va a ser increíble y después de un tiempo no resulta y otros de las que tenía mis dudas y van mucho mejor. No he te nido salidas hasta ahora, han habido unas oportunidades de poder recibir algo de plata y yo he optado por no hacerlo, mi interés no es salir rápido de las compañías porque eso tampoco es muy posible en Colombia, aquí el retorno de inversión para los ángeles es lejano y se tiene que tener mucha paciencia. Pero el camino es altamente gratificante y hay rentabilidad.

¿Los inversionistas creen en empresas creadas por mujeres?

Yo creo que ahí vamos, no daría un rotundo “sí”, pero hay unas emprendedoras con un nivel altísimo y eso genera confianza porque parte de lo que hemos hecho en Endeavor en programas como Mujeres Que Impactan, ha sido buscado acelerarlas, acompañarlas e inspirar a que las mujeres emprendan. Por eso en los procesos de selección luchamos para buscar esas empresarias. Yo creo que las mujeres sí tienen dificultad para recibir capital, pero no por ser mujeres, sino porque aún son muy pocas.

¿Cuál ha sido el mayor reto de ser inversionista ángel?

Definitivamente el no tener los elementos para hacer una debida diligencia que me permita evaluar las compañías de una manera profunda. Los conocidos saben que soy inversionista y me llaman a presentarme compañías, entonces hago las entrevistas, pero luego dependo mucho de la debida diligencia que hagan los demás, es una debilidad y un reto mío, ya que no tengo analistas que puedan revisar cifras, validar compras con clientes, mirar los precios de la competencia. A mí me toca, mirar a los ojos al emprendedor o emprendedora, ver si me como el cuento de alguna manera y luego hacer llamadas a personas de mi red para hacer conjuntamente la debida diligencia.

En qué guiarse entonces para invertir

Yo creo que me guío por el instinto, la intuición, el apoyo de inversionistas amigos y una red fuerte de contactos. Adicionalmente, creo que uno debe oír su voz interna, porque, por ejemplo, en una de las inversiones que hice tenía serias dudas sobre el modelo de negocio, pero me dejé convencer por personas y por el factor wow de ese emprendimiento e invertí.

Y resulta que de todas mis inversiones ha sido la menos exitosa, y no funcionó justamente por los motivos que yo creía que no iba a funcionar. Por último, hay un elemento importante que es la suerte, que no podemos medir.

Su opinión sobre las “cuotas de género” y la participación de las mujeres en cargos de liderazgo

Este es un tema que siempre me he cuestionado, por ejemplo, cuando el Gobierno tiene que tener una cuota de ministros hombres y mujeres, y ese concepto para mí es odioso, a mí me gustaría pensar que por mérito propio debía haber 50 % de mujeres y hombres en todo, pero la realidad es que no lo hay.

Pero creo que a veces toca forzar la ecuación y buscar una participación equitativa, a sabiendas de que las mujeres van a hacer el trabajo bien e incluso mejor que los hombres al sentirse retadas. Entonces las cuotas de género me parece un mal necesario mientras llegamos a una situación de equidad.

¿Cuál debe ser el rol del inversionista? ¿cómo aportarle al emprendedor más allá de buscar un exit?

Acompañar al emprendedor es fundamental, más en la inversión ángel que se da en etapas tempranas, a mí me parecería absolutamente absurdo, por no decir estúpido, invertir en una compañía y después no aportar todo lo que uno pueda aportar para que logre su éxito. Por ejemplo, si uno tiene una red de contactos, puede conectar al emprendedor con personas que puedan ayudarle a abrir mercados, si esa es la necesidad. Se trata de ayudar a la compañía y valorizar mi inversión, no solo es filantropía, una inversión se hace para valorizar el dinero.

¿Qué hacer para tener más inversionistas y mujeres emprendedoras?

En el lado de la inversión, es fundamental buscar mujeres que tengan alguna liquidez, yo empecé cuando mis hijos estaban en la universidad y ya podía poner un capital en riesgo. Adicionalmente, hay que educarlas, capacitarlas y apoyarlas a dar el primer salto.

Y para las emprendedoras, es vital seguir contando historias de mujeres exitosas que están creando compañías impresionantes. Eso es fundamental porque las mujeres normalmente no creen que lo primero que deberían hacer con sus carreras es emprender. Entonces, lo que podemos hacer para apoyarlas será importante. Eso lo hemos hecho desde Endeavor, en los programas de aceleración, la búsqueda de emprendedores y el crecimiento de las compañías fundadas y lideradas por mujeres como Lisim, SOS Asistencia, Bodytech, Serviinformación, Agua Bendita, Bold, Poke y otras más que están en el camino.

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