Trabajo Remoto - Endeavor

Remoto o no remoto: ¿es esa siquiera la cuestión?

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Desde Endeavor y en colaboración con la empresa LiveBeyond, conocerás lo que realmente es importante cuando de trabajo remoto se habla, es más, ¿realmente implica en algo remoto o no remoto? Dicho esto David Gamboa, CEO y fundador de LiveBeyond, nos comparte tres ideas a tener presentes a la hora implementar y adaptarse exitosamente a esta modalidad de trabajo.

¿Has experimentado el “trabajo flexible”? Ya seas emprendedor, líder o miembro de un equipo de trabajo, tal vez lo conoces como home office, teletrabajo, trabajo remoto, trabajo distribuido o, más recientemente, trabajo híbrido

Para hacer la vida fácil, llamemos trabajo remoto a aquel que se puede desempeñar desde donde sea (independiente de locación) y cuando sea (asincrónico). 

¿Cómo se ve el futuro?

Depende. Para aquellas personas que se aferren al modelo presencial (ahora obsoleto) de los últimos casi 100 años, la transición ha sido y será tortuosa. Para aquellas con la disposición de adaptarse al cambio inevitable, la oportunidad de crear algo novedoso existe. Esperemos que esto no resulte en Frankensteins híbridos que lleven a muchos a volver a sus cubículos – algo que ya está pasando, desafortunadamente. 

Presencial, semi-presencial o remoto, todos estos modelos tienen sus pros y sus contras. La cuestión no es si el trabajo remoto es la solución o el problema; la cuestión es cómo se maneja y como se lidera. De hecho, la insatisfacción laboral existe hace mucho tiempo independiente del modelo. 

Gallup ha reportado anualmente el nivel de “engagement” de millones de trabajadores a nivel global y es seguro decir que esta cifra ha estado por debajo del 20 % consistentemente. En otras palabras, de cada 10 de estos trabajadores, 2 disfrutan su trabajo y las demás apenas se lo aguantan o lo detestan. 

Por esto, el famoso “Great Resignation” del 2021 no debe ser una sorpresa para cualquiera que haya prestado atención. Si te lo perdiste, casi 50 millones de personas renunciaron a su trabajo el año pasado, solamente en USA. Es más, Microsoft estima que el 41 % de empleados a nivel global considera renunciar en los próximos meses. Tal vez, tú también hayas sentido ganas de mandar tu trabajo al demonio. Definitivamente, ¡algo debe cambiar de raíz! 

¿Qué hacer entonces?

Ya quieras construir un equipo remoto o ser parte de uno, hay tres ideas que quiero tengas en cuenta. Ellas resumen algunas habilidades, mentalidades y un numero de hábitos a desarrollar. Pero antes, te cuento brevemente quien soy yo.  

Dejando la metafísica y lo esotérico de lado, nací y crecí en Latinoamérica lo que me permitió experimentar modelos muy tradicionales de educación y trabajo. Desde pozos petroleros en Colombia hasta reuniones financieras de alto calibre en Londres, viví por más de 10 años el modelo corporativo presencial. 

Ya podrán adivinar que no formé parte del 20% de gente feliz con su trabajo, a pesar de ser muy “exitoso” en lo que hacía. Por eso, decidí emprender con la visión de solucionar este problema de insatisfacción global, humanizando el sector laboral. 

Con mi emprendimiento, LiveBeyond, exploré el nomadismo digital y aprendí lo bueno, lo malo y lo feo de este estilo de vida. También hice parte de un tech-startup 100 % remoto y ahora ayudo a equipos y trabajadores remotos a adoptar trabajo remoto de una forma productiva, sana y significativa. 

¡Al grano! Quiero compartirles tres ideas a tener presentes a la hora de trabajar con flexibilidad espaciotemporal. 

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INTEGRIDAD: Deja de ocultar quien realmente eres en el trabajo

El trabajo remoto se basa en la confianza y para esto debe haber una cultura de transparencia radical en todo lo que haces. No temas comunicarlo; es bienvenido y necesario. Así se promueve más confianza y menos “micro-managing”. Algunos puntos claves son: 

  • Asegúrate de que lo que dices y lo que haces sea coherente. Comienza un día a la vez, creando hábitos y manteniéndolos (más de esto a continuación). Así, creas autoconfianza y por ende los demás confiarán más en ti. Recuerda que cultura es lo que haces, no lo que dices que haces. 
  • Conviértete en tu propio líder. Si eres líder de tu equipo, asumes una mayor responsabilidad y eres un ejemplo a seguir (por eso te pagan más). Ahora, la clave para mantener equipos remotos autónomos y efectivos, es la autogestión. En otras palabras, que cada persona sea su propio líder. La recursividad, el pensamiento crítico y la creatividad para resolver problemas es una habilidad esencial hoy en día.  
  • Aprende a manejar tus emociones. No basta con hacer y decir, hay que saber cómo decirlo. Es más difícil comunicarnos y transmitir emociones de manera remota. ¡Los emojis ayudan, pero no son suficientes! Para mejorar la empatía y colaboración en equipos remotos es preciso desaprender patrones de comunicación y aprender como transmitir lo que sentimos y lo que necesitamos de una mejor forma. Les recomiendo el libro de Marshall Rosenberg: Comunicación No Violenta

INTEGRACIÓN: ¡El famoso “work-life balance” no existe!

Tratar de balancear la vida y el trabajo nos hace ver estas dos como fuerzas de igual magnitud y relativamente opuestas. Con esa mentalidad, no lograremos llegar a la armonía que esencialmente deseamos y nos merecemos. ¿Ahora, quien dijo que vida y trabajo son cosas diferentes? Vida solo hay una (dejando el misticismo para otra ocasión). La vida y el trabajo deben integrarse de la mejor forma posible, dependiendo de tus necesidades, estilo de vida y de la naturaleza de tu profesión. Acá algunos tips: 

  • Autonomía sin disciplina es caos. Sin una rutina diaria de hábitos personales y profesionales, el trabajo remoto se vuelve rápidamente una pesadilla. Esa flexibilidad y libertad que tanto anhelamos resulta en horas interminables de trabajo poco ergonómico. Aprende a hackear tu comportamiento y crear hábitos duraderos. Les recomiendo el libro de James Clear: Hábitos Atómicos
  • Maneja tu energía. Si le crees algo a Einstein, entenderás que básicamente todo es energía. Por ende, tu energía física, mental, emocional y espiritual varía según como manejes tu estilo de vida. El trabajo remoto te da la posibilidad de diseñar uno saludable. Te recomiendo comenzar a construir hábitos de meditación, sueño, nutrición y ejercicio para mantener tu batería recargada. No todo es trabajo. 

Pon límites. Es importante que cuando trabajes enfoques tu energía y atención en el trabajo. Así mismo, es importante que tú y tu equipo definan cuales son las normas y la etiqueta de comunicación e interacción. Para esto, les recomiendo reunirse una vez cada 6 a 8 semanas con su equipo específicamente para revisar como se sienten en cuanto a la dinámica de interacción. Es la mejor forma para prevenir burnouts. 

INTENCIÓN: Crea el hábito de ponerle intención y atención a todo lo que haces

En trabajo remoto, es preciso cuestionar constantemente procesos y métodos para encontrar lo que es realmente esencial en el día a día. Acá algunos ejemplos:  

  • ¡Esa reunión pudo haber sido un email! (o un Google Doc). Asegúrate de preparar cualquier reunión previamente, sabiendo cual es la agenda, la etiqueta (video, voz, etc.) y quienes deben asistir realmente. Idealmente las reuniones deben durar máximo 30 minutos. Si te cuesta, trata de acortar cada reunión solamente 5 minutos. Si tienes 6 reuniones al día, esto te va a dar alrededor de 3 semanas más de tiempo al año. ¡Haz el cálculo y comienza a imaginar qué hacer con ese tiempo extra! 
  • ¡No todo requiere videollamada! Es importante verse en cámara, sí, pero no para absolutamente todo. A veces puedes salir a caminar en el sol mientras tomas una llamada que lo amerite. ¡Así, te reunes y recargas tu energía a la vez! Todas las reuniones deben ser intencionales. Así se pierde menos tiempo y energía.  
  • Usa el “timeboxing”. Pero úsalo bien: Esta técnica es muy famosa en los startups, pero la mayoría de las personas la usan mal. No ganas nada con organizar tu calendario con colores bonitos si no usas bien el tiempo que le das a cada evento. Ponle una intención a cada bloque de tiempo y asegúrate de que durante ese periodo no haya distracciones de ningún tipo. Si te distraes fácilmente, te invito a comenzar a meditar o leerte el libro de Gary Keller: The One Thing (Solo una Cosa). 

Para que el trabajo flexible funcione para ti y tu equipo, es importante que cumplas con tus compromisos, que todo lo que hagas sea esencial y que integres tu trabajo en tu vida de la mejor forma que se ajuste a ti y a tu equipo. 

La solución no es regresar a la oficina. La cuestión no es cuando y en donde se trabaje. ¡La cuestión es como se trabaja! El trabajo remoto es el mejor espejo para ti, para tu equipo y tu organización. Atrévete a mirarte en él. 

¡Si deseas conocer más información acerca de LiveBeyond te invitamos a visitar su página web aquí!

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